Muros que detienen el crecimiento de una iglesia - Parte 1: La rebeldía

 

PARTE 1: LA REBELDÍA

Cuando la resistencia se convierte en un obstáculo

Una de las situaciones más difíciles que puede enfrentar un líder dentro de una iglesia es encontrar personas que se resisten constantemente al orden, a la disciplina y a la dirección que se busca establecer para el buen funcionamiento de la congregación.

Debemos hacer una aclaración: no todo desacuerdo es rebeldía.

Una persona puede tener preguntas, expresar una opinión diferente o incluso señalar algo que considera incorrecto. Un líder sabio debe saber escuchar y discernir.

La rebeldía aparece cuando existe una actitud persistente de resistencia a la autoridad legítima, al orden establecido y, especialmente, a los principios que Dios ha dejado en su Palabra.

📖 “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.” 1 Samuel 15:23

Saúl no simplemente cometió un error. Dios le había dado una instrucción específica y él decidió hacer las cosas a su manera, justificando su desobediencia.

Y aquí encontramos una enseñanza importante para la iglesia: No podemos llamar obediencia a hacer las cosas de acuerdo con nuestra propia conveniencia.

La rebeldía también puede manifestarse de maneras menos evidentes:

• Cuando rechazamos constantemente toda corrección.
• Cuando no aceptamos ninguna dirección porque queremos hacer las cosas a nuestra manera.
• Cuando hablamos negativamente de nuestros líderes y de la iglesia.
• Cuando llevamos fuera de la congregación asuntos internos con la intención de desacreditar.
• Cuando provocamos división en lugar de buscar reconciliación.
• Cuando conocemos lo que enseña la Palabra, pero deliberadamente decidimos ignorarlo.

📖 Hebreos 13:17 nos recuerda: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas...”

Esto no significa que un líder tenga autoridad absoluta ni que deba ser obedecido ciegamente.
La autoridad pastoral también está sometida a Cristo y a su Palabra.
Por eso, tanto el líder como el miembro necesitan caminar en humildad, amor y sujeción al Señor.

¿POR QUÉ LA REBELDÍA ES TAN PELIGROSA?

Porque no siempre afecta solamente a quien la práctica. Una actitud rebelde puede terminar afectando la unidad de la iglesia, desanimando a otros creyentes y dañando el testimonio de la congregación delante de quienes todavía no conocen a Cristo.

Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” Juan 13:35

Nuestro comportamiento dentro de la iglesia también comunica un mensaje.

Por eso, cuando existe conflicto, debemos preguntarnos: ¿Estoy contribuyendo a la edificación o a la destrucción?

¿Y QUÉ DEBE HACER EL LÍDER?

El líder no puede permitir que el temor al rechazo o al “qué dirán” determine sus decisiones. Debe corregir cuando corresponde, establecer límites cuando sean necesarios y ejercer la autoridad que Dios le ha confiado.

Pero debe hacerlo sin orgullo, sin favoritismos, sin venganza y sin dejarse dominar por las emociones. Gálatas 6:1 dice: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre...” ¡Qué equilibrio tan hermoso!

Ø  Firmeza para corregir.

Ø  Mansedumbre para restaurar.

Ø  Sabiduría para discernir.

Ø  Amor para acompañar.

El objetivo de la disciplina dentro de la iglesia no debería ser humillar a una persona, sino ayudarla a volver al camino correcto.

Y cuando un conflicto ya no puede resolverse solamente mediante conversaciones personales, la iglesia también tiene principios bíblicos para tratarlo.

Jesús enseñó en Mateo 18:15-17 un proceso que comienza buscando hablar directamente con la persona y procura, antes que nada, ganar al hermano.

UNA PALABRA PARA EL LÍDER

Si estás sirviendo al Señor y estás enfrentando resistencia, no permitas que las actitudes de algunas personas te hagan abandonar la visión que Dios puso delante de ti.

œ  Habrá momentos difíciles.

œ  Habrá personas que no estarán de acuerdo contigo.

œ  Habrá quienes cuestionen tus decisiones.

œ  Y habrá ocasiones en las que tendrás que tomar decisiones difíciles.

Pero recuerda:

Tu responsabilidad es ser fiel a Dios, no conseguir que todos estén de acuerdo contigo.

J  Ora.

J  Escucha.

J  Examina tu corazón.

J  Corrige cuando sea necesario.

J  Mantente firme cuando la Palabra de Dios así lo demande.

J  Y deja en las manos del Señor aquello que tú no puedes controlar.

🧱 EL MURO PUEDE DERRIBARSE

Una iglesia no crece solamente porque tenga muchos miembros. Crece cuando sus miembros maduran, sirven, aman, obedecen a Dios y trabajan juntos para cumplir la misión que Él les ha dado.
Por eso, si encontramos rebeldía, no debemos simplemente señalarla. Debemos trabajar para que haya arrepentimiento, restauración, madurez y unidad. Porque el propósito no es ganar una discusión. El propósito es que Cristo sea glorificado y que su iglesia pueda avanzar.

🧱 Un muro no se derriba ignorándolo. Se identifica, se enfrenta y se derriba con la ayuda de Dios.

¿Qué muro necesitamos comenzar a derribar hoy?

Esta es la primera parte de la serie “Muros que detienen el crecimiento de una iglesia”. Próximamente: La mediocridad.

Serie de estudio realizado con la ayuda de la IA

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